Charlas
Frutos o resultados: ¿A qué apunta realmente la educación?
En un mundo donde los resultados medibles rigen sin disputa todos los ámbitos de la educación, y donde nada debiera aparentar quedarse fuera la lógica de lo cuantificable y estandarizado, pareciera no haber lugar ya para apelar al núcleo más profundo del hombre, a su espíritu, donde se encuentra lo más valioso de cada persona, allí donde no se pueden “producirse resultados” sino que solo “esperar frutos”. ¿Queda aún espacio para educar buscando frutos duraderos y profundos y no solo para lograr resultados medibles y externos? ¿Es posible compatibilizar en la educación la búsqueda de legítimos resultados sin perder de vista lo verdaderamente humano e importante?
| ÁREA DE CONOCIMIENTO: Filosofía, Gestión del Aprendizaje |